Cuando hablamos de protección en el trabajo, los guantes de seguridad son una de las primeras barreras que nos cuidan de accidentes graves. Aunque muchas veces se pasan por alto, su uso correcto puede evitar lesiones, enfermedades y hasta problemas legales para la empresa.
Consejos prácticos para elegir y usar guantes de seguridad:
- Identificar los riesgos específicos del trabajo para seleccionar el tipo de guante adecuado.
- Asegurarse de que los guantes cumplan con las normativas correspondientes (por ejemplo, EN 388 para riesgos mecánicos).
- Verificar el ajuste y comodidad de los guantes para evitar fatiga o accidentes.
- Capacitar al personal en el uso y mantenimiento adecuado de los guantes.
Elige el Material Apropiado
El material del guante debe ser adecuado al riesgo identificado:
- Nitrilo: resistente a productos químicos y perforaciones.
- Látex: flexible y cómodo, ideal para tareas médicas o alimentarias.
- Cuero: duradero y resistente al calor, común en soldadura.
- Kevlar: alta resistencia a cortes y calor.
- Dieléctricos: aislantes para trabajos eléctricos.
Riesgos de No Usar Guantes de Seguridad en el Trabajo
- Lesiones por Cortes, Perforaciones y Abrasiones
- Exposición a Sustancias Químicas Peligrosas
- Quemaduras por Calor o Frío Extremo
- Riesgo de Descargas Eléctricas
- Problemas Dermatológicos
¿Qué hacer si los guantes causan incomodidad o alergias?
Si experimentas incomodidad o reacciones alérgicas al usar guantes:
Cambia el material: Opta por guantes hipoalergénicos, como los de nitrilo, si eres alérgico al látex.
Asegura el ajuste adecuado: Un guante demasiado ajustado o suelto puede causar incomodidad.


